Se trata de un alimento prehispánico que aún se conserva como parte de nuestras tradiciones. Se comen de diferentes formas, pero sobre todo se usan para cocinar salsas tradicionales, o completitos para hacerte un taco delicioso. También se usan mucho como complemento de un buen mezcal, ya habrás probado seguramente un mezcal de Oaxaca con gusano, o simplemente acompañaste una copita con una buena sal de gusano de maguey, es la locura.

Una vez que se recolectan, se seleccionan los mejores ejemplares y se clasifican. En el caso de la preparación de la sal con la que se acompaña el mezcal, se dejan secar para posteriormente molerse, y se mezclan con chiles de la región.
Se sabe que existen dos variedades: los mecocuiles o gusanos blancos y los chinicuiles o gusanos rojos. Éstos son la larva de una mariposa que vive en las pencas bajas del maguey y que se nutre de éste. Al igual que la mayoría de los insectos que consumimos, se pueden recolectar principalmente en temporada de lluvias, desde julio hasta septiembre, son caros y exclusivos porque se recolectan muy pocos del maguey, de unos 3 a 4, además de que muere la planta después de esto.
